Uso de las TIC y proceso
enseñanza y aprendizaje educación superior
Los procesos de innovación
respecto a la utilización de las Tecnologías de la Información y la
Comunicación (TIC) en la docencia universitaria suelen partir, la mayoría
de las veces, de las disponibilidades y soluciones tecnológicas existentes. Sin
embargo, una equilibrada visión del fenómeno debería llevarnos a la integración
de las innovaciones tecnológicas en el contexto de la tradición de nuestras
instituciones. No podemos olvidar la idiosincrasia de cada una de las
instituciones al integrar las TIC en los
procesos de la enseñanza superior, tampoco que la dinámica de la sociedad puede
dejarnos al margen.
Se hace imprescindible
partir de un análisis del contexto donde la innovación se ha de integrar,
ya sea desde el punto de vista geográfico (la distribución de la
población, la ruptura del territorio en islas como es nuestro caso, las
condiciones socio-laborales en las que nuestros posibles alumnos se
desenvuelven) pedagógico (nuevos roles de profesor y alumno, mayor
abanico de medios de aprendizaje, cambios en las estrategias didácticas), tecnológico
(disponibilidad tecnológica de la institución y de los usuarios, etc.) o
institucional.
Por otra parte, conviene
aclarar, y más hablando de universidad, que innovación no siempre es
sinónimo de investigación. Cuando Morin y Seurat (1998) definen innovación
como “el arte de aplicar, en condiciones nuevas, en un contexto concreto y
con un objetivo preciso, las ciencias, las técnicas, etc.”, están
considerando que la innovación no es solamente el fruto de la investigación,
sino también el de la asimilación por parte de las organizaciones de una
tecnología desarrollada, dominada y aplicada eventualmente a otros campos de
actividad, pero cuya puesta en práctica en su contexto organizativo, cultural,
técnico o comercial constituye una novedad.
Así pues cualquier proyecto
que implique utilización de las TIC, cambios metodológicos, formación de los
profesores universitarios, entre otros, constituye una innovación. En este
sentido, creemos que aquellas universidades que no contemplen cambios
radicales en relación a los medios didácticos y a los sistemas de distribución
de la enseñanza pueden quedar fuera de la corriente innovadora que lleva a
las nuevas instituciones universitarias del futuro. Y estos cambios pasan
obligatoriamente por lograr la enseñanza de nuestras universidades
convencionales más flexible.
Las posibilidades de las
TIC en la enseñanza superior están dando lugar a distintos modelos de
organizaciones (Adell, 1997; Aoki, Fasse y Stowe, 1998; Salinas 1998a;
Hanna,1998). Este último, por ejemplo, nos habla de 7 tipos distintos:
universidades de educación a distancia basadas en la tecnología; instituciones
privadas dirigidas a la enseñanza de adultos; universidades corporativas;
alianzas estratégicas universidad-empresa; organizaciones de control de
acreditación y certificación; universidades tradicionales extendidas, y
universidades multinacionales globales. Puede comprenderse que el éxito de
las experiencias a desarrollar en las universidades convencionales dependerá de
la transformación de algunas de las actuales estructuras que provocan el
aislamiento institucional para potenciar equipos que conjuguen la calidad
docente en sistemas presenciales con la interacción a través de las redes y que
lleven a la cooperación en el diseño y la distribución de los cursos y
materiales de educación a distancia en el marco de consorcios de instituciones
dando lugar a verdaderas redes de aprendizaje, descritas en otros trabajos (
Harasim y otros, 1995; Salinas, 1995, 1996).
Nos encontramos ante un
cambio cercano a la universidad (investigación, desarrollo, promoción), pero al
mismo tiempo existe la creencia de que no la contaminará. La universidad se
encuentra en una situación paradójica, pues por una parte está cercana y
es una parte de esta revolución de la información, mientras que por otra,
representando de alguna manera el segmento más conservador de la sociedad, es
lenta en adoptar nuevas vías de tratar con la información y con la tecnología.
Parece necesario, en este sentido, un compromiso institucional de aplicación de
las TIC a la docencia universitaria. Con todo lo que ello implica.
Explotación de las TIC
La explotación de las TIC
en la docencia universitaria tiene como objetivo principal que los alumnos
tengan acceso a los servicios educativos del campus desde cualquier lugar,
de manera que puedan desarrollar personal y autónomamente acciones de
aprendizaje.
Se pretende contribuir a la
igualdad de oportunidades de los alumnos, a la oportunidad de acceso
de la población a la formación superior, a mejorar la competencia
profesional de manera constante. Para ello se ha implantado un modelo de
formación apoyado en un sistema mixto en el que se utilizan tanto sesiones de
videoconferencia, como actividades presenciales. Además se realiza enseñanza a
través de Internet, mediante materiales de aprendizaje en la Web y explotación
de comunicación telemática interactiva.
Objetivos
- Diseñar e
implantar un servicio educativo innovador de aprendizaje abierto,
implantando el dispositivo tecnológico adecuado para ampliar el marco de
actuación de la universidad al ámbito nacional e internacional.
- Implantar un
servicio de educación semipresencial para estudios regulares de grado y de
postgrado, apoyado en el servicio a que hace referencia en primer objetivo
con el apoyo pedagógico, técnico y administrativo adecuado.
- Proporcionar
acceso a los servicios educativos del campus a cualquier alumno desde
cualquier lugar, de forma que pueda desarrollar acciones de aprendizaje
autónomamente, con ayuda de las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación
De todo ello se esperan beneficios en términos de:
- Accesibilidad de los estudiantes involucrados a los materiales de aprendizaje
y a las clases en las extensiones, posibilidades de acceso a la formación
permanente de personas desde su propio entorno, actualización profesional
en campos económicos dinámicos, etc.
- Efectos inducidos en el campus en cuanto a
actualización del profesorado en relación a las
nuevas tecnologías, cambio de estrategias didácticas e innovación en la
dinámica educativa de nuestra universidad.
- Efectos inducidos en el mercado de trabajo de
nuestra sociedad al permitir cursar
estudios de mayor demanda desde fuera del campus y mediante la mejora de
la competencia profesional en sectores activos de la economía.
- Interés social al acercar la universidad a
ciudadanos alejados de los
circuitos culturales convencionales y al adecuar la actuación
universitaria a las condiciones sociales y tecnológicas.
- Progreso al contribuir a la adecuación de los
sistemas de enseñanza-aprendizaje de
nivel superior a la sociedad de la información.
Dispositivo metodológico
Para ello se ha diseñado un
dispositivo metodológico que contempla el aprendizaje autónomo junto a la
interacción (síncrona y asíncrona). Esto supone materiales multimedia de
calidad (impresos, multimedia en el servidor de la universidad,
audiovisual, etc.) y un sistema de comunicaciones electrónicas que
permitan la interacción de los alumnos con el material, con el tutor y con
otros alumnos. Para ello es necesario poner en acción los siguientes elementos:
- Sistema mixto de distribución de la enseñanza: Aprendizaje autónomo mediante diversos tipos
de medios (materiales básicos, de referencia y complementarios escritos,
en la red, etc.)
- Sistema de tutoría:
Sistema a distancia mediante telecomunicaciones (individual y de grupo
mediante correo electrónico, conferencia electrónica, etc.); apoyo local
en las extensiones; trabajo autónomo; actividades presenciales, trabajo en
grupo, prácticas tutorizadas, entre otras.
Cabe señalar que lo anterior contempla un adecuado dispositivo
tecnológico.
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